Como estoy poco inspirado y nos hemos pasao (un pokito) metiendonos con la sociedad, y Albert me dijo ke podia poner lo ke kisiera y disjo ke metiera esto, lo meto MUAHAHAHAHAHAHA Con todo uhtedeh…
LA INCREIBLE HISTORIA DE EL CALAMAR QUE ECHABA TINTA ROJA EN LUGAR DE NEGRA!!!
Erase una vez que se era, pues si no fuera no habria nada que contar y bueno, entonces seria tonteria escribir nada… (Bueno, creo que para ser mi primer cuento, el principio me ha quedado algo lioso…)
El caso es que habia un pequeño calamar (llamemosle Inky, los listos sabrán porqué, además de que queda muy mono y comercial) que nació con lo que los otros animales subacuaticos podrian denominar una minusvalia: en vez de echar tinta negra, como todos los moluscos de la familia de los cefalópodos o menos comunmente llamados Téutidos (Gracias, Wikipedia!), su tinta era roja, pero no rojo pasión ni rojo intenso, era mas bien escarlata, con suaves tonillos carmesí, que queda muy cuco con el amarillo y el naranja, muy kitsch.

El pequeño Inky
Inky nació en una familia un poquito desestructurada, su padre era una sepia bastante rechoncha que un dia salió a por tabaco y no volvió. Casualmente esa misma semana en el puerto mas cercano sirvieron calamares a la romana por primera vez en años. Aparte de barbaros, incultos… Su madre era una calamara a la que le faltaba un tentáculo y siempre le preocupó el hecho de tener un número impar de miembros (algo muy mal visto entre su especie y otras colindantes), pero siempre se habia esmerado en que a su hijito no le acomplejara que su tinta fuera roja escarlata con tonillos carmesis… ni por que fuera rosa y su sombra fuera celeste. “Pero hijo, tienes los ojos azules, y eso te hace mucho mejor persona” solia decir.
A inky eso le daba igual, ya que nació daltónico y a parte de liarla parda en los semáforos, no sabia de que iba lo que su madre le decia (sí, hay semáforos en el fondo del mar. ¿Acaso has estado alli para corroborar que no? U.U). El era feliz, pero las demás criaturas veian raro su caso.
“Un calamar con regla!” – gritaban – “Es más! Un calamar macho con regla!” (lo de ser rosa era ya mas normal, los calamares son un poquito pijos).
Las crias le apuntaban con sus pequeños tentáculos, las viejas fruncian su ceño de calamar al verle pasar. Inky se sentia alagado de que todos le miraran, la verdad es que le gustaba llamar la atención.
Los problemas submarinos comenzaron cuando le empezaron a negar las invitaciones de cumpleaños (gran parte de sus amigos eran homofóbicos desde el problema del tiburón tigre del 2006… que desastre, cuantas vidas desaprovechadas…), a los comercios, al cine, al parque de atracciones subacuatico (donde los peces se suben en los tiovivos encima de hombres y nada es lo que parece) a las farmacias, a los teatros, a las iglesias (esto le daba mas igual, era un calamar ateo, arderá en el infierno rebozado con pan rancio)… En definitiva, su vida social era nula con las otras criaturitas.
Un dia cogio sus cosas y las metio en un hatillo subacuatico y se marcho muy lejos, dejando tras de si un reguero de manchas rojo escarlata con tonillos carmesí. Nadó y nadó, sin miedo por que los tiburones tambien son medio cegatos y lo que les atrae de la sangre es el olor. Un dia llegó a las costas de california y vió un trozo de metal con un trozo de carne clavado. Inky era vegetariano, pero tambien un poco gilipollas, asi ke cogio el trozo de metal y de pronto y de un impulso, acabó en la cubierta de un yate pequeñito y… alli estaba él… Steven Spieldberg!!! CHANAN que emocionante!!
Cogió al pequeño molusco de la familia de los cefalópodos o menos comunmente llamados Téutidos y este, al ver que era su director favorito, eyaculó un chorro de tinta roja escarlata con tonillos carmesí en su cara (cualquiera de nosotros habria echo lo mismo). Steven no solo no se enfadó, sino que lo contrató y lo usó para grabar la saga de Tiburón (¿creiais que era sangre de cerdo?, depravados, no era más que la tinta eyaculada por el pequeño Inky!!!)
Toma final feliz ^^
…
Perdón ^^U
SEA
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